viernes, 22 de agosto de 2008
Un burkha con lentejuelas
Africa desde el aire
La Vuelta al Mundo en 80 platos
sábado, 2 de agosto de 2008
El Banco de los Pobres
De casting por Etiopía
"Allá donde vamos triunfamos"
La primera Birra de Oro a la mejor cerveza del mundo, la más fría, helada en realidad, por encima de todas las demás, tanto que lleva el nombre del pico más alto del planeta, es para la Everest, del Nepal. Con ella celebramos en la mejor pizzería de Katmandú que Lila nos había conseguido los visados para ir al Tibet.
viernes, 1 de agosto de 2008
13 months of sunshine
Berghana
- La suya y la mía – contestó Zinabu todavía temblando.
- Y la nuestra también…- pensamos nosotros.
Zinabu es el chofer del 4x4 que hemos alquilado para cruzar Etiopía. Nuestro nuevo compañero de viaje es una buena persona. Y un gran conductor. El mejor. No me imagino a otro que hubiera podido frenar en seco en apenas un instante. Un metro más tarde, un segundo después y los padres de Berghana que ahora nos están besando las manos, nos estarían maldiciendo. Aunque no haría falta que lo hicieran. Nosotros solos habríamos perdido el juicio, torturándonos una y otra vez con una pregunta cuya respuesta es tan obvia que asusta. ¿Habría valido la pena el viaje? No, a ese precio claro que no. Pero, ¿tiene sentido entonces que un solo metro, un solo segundo puedan cambiarlo todo?
Animalario
Viviendo entre los Maasai
miércoles, 30 de julio de 2008
La piel de Africa
En Vespa por Zanzíbar
Tanzania de los tanzanos
Hay dos formas de hacer un safari por Tanzania. Con dinero o con mucho dinero. La diferencia es que, en el primer caso, duermes en tienda de campaña y, en el segundo, te paseas por los Lodges con todo el gusto y las ganas. Ganas de que siempre fuera así, porque algunos son de auténtico lujo asiático. Al menos, eso cuentan porque lo que es verlos, no los hemos visto ni de lejos. Nosotros nos hemos alquilado un par de sacos de dormir y al suelo, que ya son once meses de viaje y unas cuantas Visas quemadas.
Así y todo, es el país que más caro nos habrá salido. Aquí cualquiera te pide 150 USD al día por pasearte en 4x4 y plantarte la tienda en medio de la nada, con chofer y cocinero incluidos pero sin carne en el menú. Después de discutir durante un buen rato conseguimos pagar tan sólo 135 dólares por cabeza pero así vamos. Con el único jeep de toda Tanzania que tiene el volante al otro lado y durmiendo en una tienda de cuando la Reina Victoria. ¡Quién nos iba a decir que echaríamos de menos nuestro Toyota “caracol” de Namibia! Pero suerte que no hemos venido por libre porque nos hubieran crujido. Sólo la entrada al parque para dos personas, permiso de acampada incluido, cuesta más de 200 dólares. A esto añádele el alquiler del 4x4, la gasolina, la comida y los sustos. Caro pero roza el escándalo cuando ves que los baños del camping son unas letrinas tan guarras que ni por la India. Hay que tener jeta para poner esos precios y hacerte cagar como en la prehistoria, por mucho que el primer homínido lo encontraran por aquí. Aunque peor estaban las duchas, cuando las había, claro. Nosotros sobornamos a los guías para colarnos en las de los ricos pero nuestros compañeros de viaje fácil se habrán pasado varios días sin mojarse.
Hasta en eso hemos tenido mala suerte. Vamos en el coche con una pareja de franceses enamorados. El problema es que los dos lo están de la misma persona. Celine de Eric y Eric de sí mismo. Un anestesista egocéntrico que se sobra y basta de sus historias para dormir de aburrimiento a sus pacientes. Aunque igual ellos dicen lo mismo de nosotros. Pero no, no pueden porque en cinco días no nos han hecho ni una sola pregunta, ni que fuera por educación, así que dudo mucho que se acuerden de nuestros nombres. Ese es el riesgo de este tipo de viajes. Te puede tocar la china, los franceses o conocer a gente encantadora como Martin y Anja, los alemanes con los que cruzamos el Tibet. La última vez que supimos de ellos iban a tomar el Transiberiano para ir de Mongolia a San Petersburgo.
Volviendo al safari, te cuentan que tienen esos precios para evitar que la masificación lo acabe destrozando todo. Por aquí. Detrás de cada león, había una cola de jeeps que ni en el Carrefour. Además, si es por demasiada gente, pon un cupo y se acabó. Así que no os dejéis engañar. Tanzania para los Tanzanos y vosotros a otro lado. Que Africa es muy grande y hay bichos por todas partes. Y de todos los tamaños.
sábado, 26 de julio de 2008
Vivitos y coleando
Tanzania de los Tanzanos
En Vespa por Zanzíbar
La piel de Africa
Viviendo con los Maasai
“Allá donde vamos triunfamos”
La Vuelta al Mundo en 80 Platos
De casting por Etiopía
13 months of sunshine
Africa desde el aire
El Manifiesto del Viajero
viernes, 20 de junio de 2008
Zimbabwe, el país de los billonarios
martes, 17 de junio de 2008
Afrika Politiks y el Mundial de Fútbol
domingo, 15 de junio de 2008
Don't stress, that's adventure
Ha sido poco tiempo pero lo justo para enamorarnos de Namibia. Las dunas rojas del desierto, los grabados en piedra de descendientes de los primeros humanos, el pueblecito costero de Swakopmund con su extraño encanto y el mejor hotel que nunca vimos, Etosha Park con cientos de miles de animales. Pero sobretodo Namibia y sus atardeceres. La sensación de soledad y tranquilidad que irradian los paisajes de este país sólo se pueden comparar a su belleza. Ni una sola nube en el horizonte. Cielo cristalino sobre el que desciende el sol y en el que empiezan a aparecer naranjas, rojos, violetas, de una intensidad tal que parecen ser los colores puros recién inventados por dios.
sábado, 14 de junio de 2008
Desconectados en Africa
Perdonad que no hayamos actualizado el blog en tanto tiempo, pero es que ya estamos en Africa y aqui no es tan facil encontrar una buena conexion de internet.
Hemos estado ya en Namibia y Botswana. En breve os contaremos cositas de ellos, pero os anticipo que son una autentica joya.
Hoy mismo nos vamos a las cataratas Victoria que tambien prometen. Y en dos dias, volamos a la otra costa para conocer Tanzania y Zanzibar. En cuanto tengamos una buena conexion os colgaremos fotos y nuevos post.
Un abrazo a todos!
domingo, 25 de mayo de 2008
De pura vida a una vida puta, sólo va una letra
jueves, 15 de mayo de 2008
En Harley Davidson a Disneyworld
Además, no es que en USA todo sea a lo grande, es que es la abundancia con descaro. El XXL o super-size-me en cualquier cosa que se te antoje y, en las que no, también. Desde la bebida “free-refill” hasta las autopistas de 10 carriles. Con un plato de los que sirven en sus restaurantes, podría comer una familia africana toda una semana y, de las sobras, 6 días. Porque no os creáis que se lo acaban todo. Ni por el forro. Uno de cada cinco sí, y así va, dando tumbos por la calle o pidiendo dos asientos en el avión. Pero el resto, se mueren por lucir el palmito en las playas, con sus escotes de vértigo y sus tangas de diseño, así que se cuidan bien de mojar el pan. Aunque lo cortés no quita lo valiente, porque siguen pidiéndose un plato o más y, si se dejan la mitad, no pasa nada. A la basura que mañana será otro día y ya tendrán más. Porque el famoso doggy-bag es para los pobretones que viven en Manhatann. En Miami, nadie se ensuciaría los dedos de grasa llevándose las sobras de la pizza para casa. ¡Qué diablos! Que por algo aquí vive Julito Iglesias…
Pero no sé porque me enrollo porque a Miami no vinimos de compras ni a comer sino a cumplir uno más de nuestros sueños. Y ya van unos cuantos. Alquilar una Harley Davidson para recorrer la mítica Route 66, la carretera que cruza América de costa a costa. Aunque no os vamos a engañar, tiene pinta de ser un auténtico tostonazo. Después de mirar por Internet, decidimos que meterse entre pecho y espalda más de mil millas sin nada realmente especial por visitar, estará bien para un colgado de las road-movies que nunca ha visto la otra costa, pero para todo hijo de vecino es mucho más divertido quedarse por Orlando. Así que nos montamos en nuestra Heritage y quemamos 300 millas de la Florida Turnpike para ¡llegar a Disneyworld! Aunque al final acabamos en Universal Studios porque resulta que Mickey no curra todas las noches. Llámale tonto al ratón. Si algún día vais por allí, no os perdáis la de Spiderman. Es como si estuvieran dibujando un cómic en 3-D alrededor tuyo y tú fueras un personaje más.
American Dream
The end
Filmed in Miami, Florida, USA
Universal Studios
miércoles, 14 de mayo de 2008
Un Tintín revolucionario
No ha habido país o sitio por el que hayamos pasado donde no nos hablasen de algunos de ellos, cuando no de todos. Sus biografías son aventuras tan alucinantes que puestas en una película las tomaríamos por falsas y exageradas. A pesar de ello, lo admitimos, nunca antes les habíamos dado ninguna importancia. Ni a ellos ni a otras personas, acontecimientos o lugares que habíamos oído mencionar decenas de veces pero a los que, en realidad, no habíamos prestado la menor atención. Sucesos que creíamos conocer y hechos que desconocíamos. Personajes que nos han dejado maravillados y personajillos que nos han asqueado. Nombres, fechas, ciudades que dábamos por sabidos pero que en realidad hemos descubierto durante el viaje. Para bien o para mal, ahora ya son parte de nuestra vuelta al mundo pero, por encima de todos, hay uno que se ha ganado un puesto especial en nuestro corazón de viajeros. Ernesto “Che” Guevara.
Antes, cuando veíamos el retrato del Che, pensábamos en un mito muerto o en un hippy militar, en un tatuaje cutre o en una camiseta de mercadillo, en unos diarios o en una motocicleta. Ahora ya no. Ahora conocemos su verdadera historia y, por eso, siempre le rendiremos homenaje. Un hombre con corazón de niño al que sus ideales le empujaron a seguir a un soñador llamado Fidel, para liberar a un país que ni siquiera era el suyo. Con una barca que apenas flotaba, 80 revolucionarios invadiendo una isla con 80.000 soldados. Nunca antes se había ganado una guerra tan desigual pero tampoco nadie había contado en sus filas con el Che. Aquel médico argentino que creó Radio Rebelde para emitir mensajes revolucionarios que provocaron que la Revolución, más que una guerra, fuera un trasvase de continuas deserciones en una sola dirección, hasta estar todos en el mismo bando. Un universitario envestido de Comandante que, a pesar de su asma, de día lideraba a la tropa y de noche les servía como médico, a los suyos y a los otros, sin distinción ni descanso.
El mismo Che que siendo Ministro de Industria y Presidente del Banco Cubano, representante de su nueva tierra en la ONU y héroe en las calles de medio mundo, no pudo soportar la idea de que otros pueblos estuvieran oprimidos y lo dejó todo para irse a liberarlos. Como si fuera el protagonista de un cómic, un Tintín revolucionario en un mundo de papel donde las balas no matan, se fue de historieta en historieta, de país en país, hasta encontrar una viñeta envenenada en una Bolivia tan pobre que ni siquiera supo reconocer al héroe que el destino le había enviado.
Asesinado a sangre fría sin juicio ni defensa por los mismos soldados que lo detuvieron, fue mostrado al mundo como si fuera un trofeo de caza. Aquel día los Pinochet, Videla, Noriega, Somoza, Stroessner, las Juntas Militares, los Escuadrones de la Muerte y otros tantos lo celebraron brindando porque les habían dejado el camino libre para sembrar América de terror y desaparecidos. Pero el Che no hubiera dejado que esto pasara. El Che habría tomado la Plaza de Mayo o se habría subido al monte. Lo que fuera con tal de acabar con ellos. Y, generoso como siempre, lo habría hecho a cambio de su vida. El Che era así. Todo o nada. Patria o muerte.
Fragmentos de la carta pública de despedida del Che para Fidel:
“…Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos… En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes: luchar contra el imperialismo dondequiera que esté…
Que no dejo a mi mujer y mis hijos nada material y no me apena; me alegro que sea así. Que no pido nada para ellos pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse. Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo pero siento que son innecesarias…
Hasta la victoria siempre. ¡Patria o muerte!”
