domingo, 23 de septiembre de 2007

De ruta por el Rajastan

Ya hemos acabado nuestra ruta por el Rajastán. Hemos chupado coche que da gusto (entre 3 y 6 horas para ir de ciudad a ciudad!) pero todo ha sido compensado por los imponentes palacios y fuertes que hemos visitado, por todas las historias que nos han contado, y por la variedad de los paisajes y gentes que hemos encontrado por el camino.

Jaipur, Pushkar, Jodpur y Udaipur han sido nuestros destinos elegidos. Cada una de estas ciudades es la capital de uno de los antiguos reinos en que estaba dividida la parte más auténtica de la India. Sus reyes (Maharajas), que aunque siguen teniendo el título carecen ya de poderes, toman hoy muy diversos papeles en función de la ciudad. Algunos han decidido sacar el máximo provecho de su patrimonio, creando hoteles 5 estrellas en sus antiguos palacios, y con las rentas que esto les da se han ido a vivir a zonas más paradisíacas del país o a otros países. Otros como es el caso del Maharajá de Jodpur, han decidido que su papel como reyes es el de cuidar de su pueblo y trabajar en pro de su bienestar. No se si es casualidad o no, pero son éstas las ciudades donde las calles y sus gentes mejor aspecto tienen.

Pushkar es la segunda ciudad sagrada después de Varanasi. Aquí es a donde vienen a tirar las cenizas de sus muertos aquellos que no pueden ir hasta el Ganges. A nosotros nos cogieron por banda dos de los mafiosillos engaña turistas del lugar (no sabían a quién se enfrentaban! :-) nos separaron y nos llevaron hasta la orilla a rezar con ellos y a pedir por nuestras familias para después pedirnos dinero. Yo la verdad es que no escuchaba nada, porque no podía parar de pensar “por favor, que no me eche de esta agua encima, por favor” mientras veía el lago y a los 4 millones de peces (literal) que van sacando desesperados sus boquitas fuera del agua a ver si les echas algo de comer. Qué rollo me echó el tío, pero más risa fue cuando miro hacia Pedro y veo que es él quien le está echando el rollo al otro mafiosillo… al final acabé con agua en las manos, pies y cabeza (estoy bien, tranquilos) y con el tercer ojo en la frente, que al principio me pareció muy auténtico hasta que me vi en un espejo y me di cuenta de que parecía un disparo en la frente con tres granos de arroz encima… por lo menos nuestros bolsillos salieron intactos de la aventura.

De camino hacia Udaipur, que es la ciudad de los lagos en donde se rodó Octopussy de James Bond, tuvimos la oportunidad de pasar por la jungla. Un paisaje totalmente diferente, quizás el que todos tenemos más en mente cuando pensamos en la India. Animales por todos lados, vegetación super tupida… y eso que no nos adentramos en ella. Nosotros no tuvimos tiempo pero seguro que merece la pena hacer un Safari porque en ella se pueden encontrar hasta panteras y osos. Otra vez será!


Ahora camino de Vanarasi y el Ganges. A ver que nos depara esta nueva ciudad sagrada!
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