miércoles, 5 de diciembre de 2007

De las 7 Maravillas del Mundo y más



Angkor Wat. Los templos de Camboya. Más conocidos en todo el mundo por ser el escenario de las aventuras de Lara Croft. Igual por eso están llenos de americanos. Aún así, cuando el sol empieza a apretar, la mayoría de turistas que se han dejado engañar para ver el “sunrise”, desaparecen agotados sin que apenas te des cuenta y entonces eres tú el que parece estar dentro de una película de Indiana Jones. Una maravilla, os lo aseguro.

Tanto que echamos cuentas convencidos de que sería una de las nuevas Maravillas del Mundo. Por si no lo sabíais, algún tío listo montó hace nada una votación mundial por Internet para escoger las 7 nuevas Maravillas. Al final resultó ser la típica carrera estilo Operación Triunfo donde los pueblos anfitriones de los pretendientes eran los que votaban una y otra vez. Y no había para menos porque se jugaban demasiado. Nos harían falta las dos manos para contar la de sitios en los que hemos estado y que nos han vendido su atracción de turno como la considerada “octava maravilla del mundo”. Muchos aspirantes al título para tan pocas plazas.

Pero en Camboya, por no haber no hay ni cafés Internet, así que sin poder votar por ellos mismos era imposible que ganaran. Aunque tampoco se puede decir que los triunfitos finales no se lo merecieran. Todos menos uno. Porque, religión al margen y a pesar de su altura, el Cristo Redentor de Río de Janeiro no está al mismo nivel que sus colegas de podium:

La Gran Muralla China,
Petra,
Machu Picchu,
El Coliseo Romano,
Taj Mahal
y la pirámide “mejicana” de Chichen Itza.




Los griegos que parieron el concepto hace 2500 años no se sentirían defraudados por esta nueva lista. Mucho mejor en realidad que la suya, que tampoco andaba corta a pesar de que tan sólo queda una en pié: la Gran Pirámide de Giza. De las demás, tres destrozadas por ejércitos y emperadores: el templo de Artemisa, los jardines colgantes de Babilonia y la Estatua de Zeus en Olimpia. El resto, derruidas por terremotos aunque han sobrevivido de otra forma al usarse su nombre para designar genéricos: la estatua a la entrada del puerto del Coloso de Rodas (colosal), el sepulcro del griego Mausolo (mausoleo) y el mítico faro de Alejandría (faro por la isla de pharos donde estaba). Curioso ¿no?

Como también es curioso que, sin quererlo ni beberlo, durante nuestra Vuelta al Mundo veremos las 7 Nuevas Maravillas. En realidad, todas menos una, el Coliseo Romano. Aunque justo nuestro último viaje antes de irnos fue Roma, para celebrar que cada año que cumple, Mamina está más joven. Ella sí que es una maravilla. Por mayoría absoluta y sin votos amañados.


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